Investigación

lanteamiento

El planteamiento de la actividad investigadora de la eUniv se fundamenta en dos criterios base. El primero afecta a la dimensión organizativa y gestora, y el segundo a su orientación general. El personal académico universitario asume una pluralidad de funciones que le son propias: la docencia, la investigación y la colaboración en tareas de gestión.

Es incuestionable que la innovación de conocimientos y la calidad de la docencia requieren una continua y paralela actividad de investigación, y es en este sentido que se considera que corresponde a la Universidad potenciar la investigación científica de su personal académico. Asimismo, la gestión de los asuntos académicos de la Universidad corresponde también a su propio personal, y no procede una profesionalización de estas tareas porque conllevaría una conflictiva desvinculación respecto a los generadores de los conocimientos.

Este consenso explica que tradicionalmente las Universidades hayan previsto la pluralidad de funciones del personal académico como un todo unitario, construyendo plantillas con plazas de «docentes-gestores-investigadores», que progresen profesionalmente en virtud de unos méritos de marcado signo investigador. Esta fórmula clásica presenta siempre dificultades de gestión que no son nada fáciles de superar. En líneas generales, la valoración principal de la investigación como elemento de promoción académica (¡y de la institucional!) provoca la concentración del personal docente en esta actividad, dejando la docencia en un segundo plano. Pero las dificultades que emanan de este modelo afloran también en la organización del trabajo y, especialmente, sobre el sistema retributivo.

En el primero de los ámbitos, la solución de adscribir el personal académico a un departamento y que éste destine sus miembros en los centros con una carga docente determinada, ha supuesto una nueva confusión, porque los responsables de los centros y las titulaciones (y en consecuencia de la calidad docente) no pueden operar con libertad de criterios en la búsqueda de una mejor formación, ya que no intervienen ni en la selección ni en la promoción, ni tampoco en la asignación de los encargos docentes. Finalmente, el modelo unitario conlleva también una retribución unitaria, que sólo establece conceptos retributivos vinculados a los cargos de gestión, pero no a la docencia ni a la investigación. El resultado es, entre otros, la imposibilidad práctica de determinar el coste de una y otra función.

La eUniv es plenamente consciente de los problemas que plantea la fórmula clásica y presenta una estructura de gestión y organización del personal académico muy especificada en orden a los objetivos que se buscan, y en la que las funciones docentes y de investigación, al igual que las de gestión académica, tienen sus propias dinámicas y se convierten en fenómenos perfectamente objetivables y valorables.

Por último, es muy importante resaltar que cuando se habla de actividades de gestión, no se hace referencia únicamente a las tareas de gobierno de la Universidad (Rector, Vicerrectores, Decanos …), para las que se prevé una retribución específica, sino más bien a las de la necesaria participación en la actividad «extradocente»: organización de seminarios, conferencias, coordinación de horarios de una especialidad, atención al alumnado, y en eventuales trabajos o servicios de estudios, consultoría, etc., realizados por empresas, organismos públicos o instituciones.